Bien, aquí seguimos con la tercera entrega de esta aventura de rol. He tenido que hacer un pequeño cambio obligado, y es el cambio de nombre del enano de Gomsh a Herold, ¿por qué?...
porque realmente me hago un lio a la hora de escribir Gomsh, Grom y Glub, realmente fue mala suerte que el nombre del enano coincidiese con el de los semiorcos sobretodo con Grom.
Y bueno, como habréis leído, la escena de la taberna es genial, todo esta fue saliendo de imprevisto y cada vez nos reíamos más de la situación que se estaba dando. La verdad que es un goce volver a jugar después de tanto tiempo sin tocar los dados, reunirte con los colegas y pasar una buena tarde, y luego tener discusiones dentro de la partida, desarrollar tácticas e ideas en conjunto y muchas más cosas.
En fin, no me enrollo más, aquí os dejo con la continuación de nuestras aventuras, espero que disfrutéis, y si os lo leéis entero, felicidades y gracias por dedicar tu tiempo.
Capítulo 3
Los primeros dedos rosados del sol empezaron a acariciar el cielo y en las colinas de Fairhill, los aventureros se levantaron prestos para partir en busca del artefacto de Freya.
Al salir de la posada una vez que tomaron la primera comida del día, se les acercaron Shandril y Beren montados a caballo y otro que traían aparte.
-Aventureros, como muestra de agradecimiento por la ayuda que vais a prestar, os ofrecemos estos tres caballos.- Dijo Beren, mientras ambos se bajaba de sus respectivos caballos, y le dieron las riendas.
-Muchas gracias por estos animales.- Respondió Herold mientras cogía una de las riendas.
-Sin embargo...somos cinco para tres caballos, necesitamos al menos uno más-. Repuso Dokur.
-¿Podríais ofrecernos tan solo uno más?.
-No disponemos de más caballos para dar.- Aclaró Beren.
Así que se dispusieron a hablar con algunos de los comerciantes que se habían levantado y estaban aún en la taberna, llegaron a un acuerdo de alquiler con un tipo llamado "Cedric el mercader", alquilaron el caballo por unas quince piezas de cobre y firmar un contrato, Dokur decidió pagar el alquiler a cambio de tener el caballo, cada cual fue en su montura excepto Grom, que llevaba a Bloson y a Josefina.
-Quiero ir delante, ¡no veo nada!, solo tu espalda.- Le dijo Bloson, Grom se negó en rotundo a llevarla delante.
Una vez listos, los aventureros partieron hacia el vado, una vez que el sol se puso sobre sus cabezas hicieron una parada a descansar cerca de un río y continúan la marcha. Al cabo de un rato Grom gracias a su pericia con el rastreo encuentra una serie de pisadas, este le dijo a Bloson que bajase para que siguiese el rastro, pero ella se negó, así que Grom, cansado ya de la actitud de la gnoma, le propino un golpe que la echó del caballo.
Y Bloson, que no tenía ganas de discutir se puso a ello, tan pronto como se incorporo encontró una serie de pisadas que llevaban a la linde del bosque, así que se acercaron y se internaron un poco, mientras buscaban pistas para continuar su búsqueda, Bloson, Dokur y Glub escuchan un ronquido que proviene de más adentro del bosque y advierten a Herold y a Grom de que no hagan ruido y.
Grom y Dokur se aventuran para descubrir de donde viene tal ronquido, a unos pasos de distancia se topan con un pequeño claro en donde hay tres orcos equipados con alfanjones y armaduras de cuero durmiendo a pierna suelta, Grom con un sigilo magistral cruza el claro hasta llegar a uno de los orcos sin ser detectado y con su gran espada atraviesa a uno de los orcos el pecho.
Grom y Dokur se aventuran para descubrir de donde viene tal ronquido, a unos pasos de distancia se topan con un pequeño claro en donde hay tres orcos equipados con alfanjones y armaduras de cuero durmiendo a pierna suelta, Grom con un sigilo magistral cruza el claro hasta llegar a uno de los orcos sin ser detectado y con su gran espada atraviesa a uno de los orcos el pecho.
El ruido hace que los otros dos se despierten, el terror se hace presente en sus caras y en el último instante antes de que saliesen corriendo, una autoritaria voz resuena en el claro.
-Quietos si queréis sobrevivir.- Dijo Dokur en el idioma gutural de los orcos con la capucha puesta para causar mas temor si cabe y con las manos dispuestas a conjurar.
-¿¡Quien diablos sois!?.- Respondió el orco.
-Tirad las armas, todos.- Dokur ignoró la pregunta del orco
Uno de los orcos, siendo presa del pánico se levanto de su lecho y salió corriendo, para su desgracia, un rayo de fuego impacta en la espalda del orco y luego recibe un placaje del semiorco para luego recibir el golpe de gracia.
-¿Que hacíais aquí?.- Volvió a preguntar Dokur. Este contó que eran la patrulla de vigilancia del perímetro de un castillo y que "Tavik el chaman" es quien lo lidera. Una vez recabada la información, Grom le da fin a su vida.
Mientras sucedía el interrogatorio Bloson encontró más rastros de pisadas que conducían a una senda que lleva hasta la parte de un muro de un castillo, en la esquina del muro mas cercana a los aventureros había una puerta de metal incrustada en la piedra, y presentaba algunos huecos entre el marco y la piedra que permitía ver en su interior, comprobaron la puerta y resultó estar cerrada.
Así que decidieron en dar un rodeo, en algunas partes del muro hay una mezcla de arcilla con piedra para cubrir el hueco que había antes en el castillo y en la entrada principal, el rastrillo está bajado, parece ser que no hay actividad alguna, no se escucha nada y ni se ve a nadie.
Así que volvieron a la puerta incrustada en el muro, Herold propuso hacer palanca con la espada de Grom, tras debatir como hacerlo sin hacer ruido y que punto del marco de la puerta parecía mas propicio a salir con facilidad, se pusieron a ello.
Mientras Herold y Grom estaban intentando mover la puerta, Bloson y Dokur se percatan de que un trasgo los ha descubierto, y antes de que diese el grito de alarma, una púa de hueso casi tan larga como la altura del trasgo le atraviesa el pecho sin emitir ningún ruido.
La puerta empieza a ceder ante el empuje, cuando la están sacando, Herold sufre un ligero traspiés que le hace perder el equilibrio pero consigue aguantar la puerta con dificultad, Dokur tira un conjuro que hace que la puerta sea tan liviana como una pluma y la movieron sin dificultad alguna.
Una vez dentro pasaron a una habitación del torreón, en la habitación solo había con unas escaleras que llevan a una planta superior y una salida al patio interior del castillo, desde el interior del cuarto echaron un rápido vistazo y divisaron a tres orcos. Aún dispuestos con mantener el sigiloso asalto, se dispusieron a subir e ir a otra de las torres.
En la planta superior de esta torre se encontraron con una serie de engranajes que eran las encargadas de abrir y cerrar el rastrillo, al abrir el rastrillo, los orcos fueron a la entrada.
-¿Quien ha abierto el rastrillo!?.- bramó uno de los orcos que no obtuvo respuesta alguna. Así que mando a otro para saber quien ha abierto el rastrillo y el porqué.
El orco subió las escaleras del torreón, al llegar al corredor que da al cuarto de los engranajes del puente, solo vio a una gnoma.
-¡Ehh!, ¡ven aquí pequeña rata!.- Dijo mientras avanzaba inexorablemente hacia ella, cuando cruzó el umbral de la habitación, el hacha de Herold fue presta a su pierna más cercana cortando la carne de su víctima, el orco aulló del dolor y se inclinó instintivamente y no tuvo tiempo para reaccionar más, ya que Grom le cercenó la cabeza con su poderosa espada.
Los otros dos orcos subieron en busca de su compañero caído, uno de ellos al ver que yacía en el frío suelo entró en cólera y se dispuso al ataque inmediato, flechas, mordiscos y armas le llovieron en seguida. El tercer y último orco, impresionado ante la efectividad del grupo que se hallaba en frente suya, tuvo la suficiente sensatez como para salir corriendo, baja por las escaleras, llega al patio interior y da el grito de alarma.
Esto alerta a un grupo de orcos que estaban en el interior de una capilla, uno de ellos, un clérigo de Orcus que responde al nombre de Tavik comanda a los otros cuatro que le escoltan. Herold y Josefina consiguen alcanzar al orco que estaba a la fuga, a la par que Dokur, haciendo uso de su amuleto, uno de tantos objetos mágicos que posee, otorgándole una velocidad por encima de la normal, se pone delante del grupo de orcos y pone sus manos en posición para desatar el infierno desde sus palmas, el fuego logra alcanzar a tres de los cinco.
Bloson, haciendo uso de sus conocimientos de lo salvaje, empieza a llamar a tres lobos para que acudan en su ayuda al combate, mientras tanto Grom llega al combate y de un magistral golpe elimina a uno de los orcos como si fuese un estafermo y Herold remata al orco que se batía en huida.
Uno de los orcos, se acerca y le propina una serie de ataque que deja de gravedad a Josefina, pero esta no se deja medrar y seguirá atacando aunque se le vaya la vida en ello. Y otro de los orcos ataca a Dokur, que consigue herirlo, y este profiere una risa.
Un vez eliminado a su enemigo, Herold ataca al clérigo de Orcus y Glup se encarga de sanar a Josefina por medio de las poderosas salmodias que le confiere la creencia a su deidad.
Dokur consigue apartarse del orco para conjurar unos rayos de fuego sobre Tavik, el clérigo de Orcus, dando con el su expiración. El resto de orcos fueron rápidamente eliminados una vez su jefe no daba ordenes y las quemaduras empezaban a ahondar en la carne.
El ruido de la batalla llegó a todas las esquinas del castillo, desde el fondo de un arco aparecieron dos ogros acompañado por un orco, las cicatrices delatan de que ha vivido feroces combates.
Uno de los ogros ataca a Glup, el escudo de Glup interrumpe la arremetida del ogro, esto a su vez permite a Josefina, una vez recuperada de las heridas, pueda atacar al ogro, haciendo clavar sus dientes y arañar con sus zarpas.
Herold se dispone a atacar mientras carga al otro ogro dando de lleno en la criatura, y Dokur conjura un pequeño orbe de fuego que impacta ante el orco de las cicatrices, haciendo que las llamas se desaten cuando lo alcanza.
El poderoso Grom, envuelto en una furia homicida, hace una carga contra el ogro que lucha con Glup, haciéndole propinar un tajo que termina con la vida del ogro, y rápido como un huracán de espadas corta por la mitad al orco de las cicatrices de un espadazo y al ogro le atraviesa el corazón, Grom emitió un rugido a modo de victoria mientras el cuerpo del último ogro hacia un estruendoso sonido cuando cayó, luego solo hubo silencio...
Uno de los orcos, siendo presa del pánico se levanto de su lecho y salió corriendo, para su desgracia, un rayo de fuego impacta en la espalda del orco y luego recibe un placaje del semiorco para luego recibir el golpe de gracia.
-¿Que hacíais aquí?.- Volvió a preguntar Dokur. Este contó que eran la patrulla de vigilancia del perímetro de un castillo y que "Tavik el chaman" es quien lo lidera. Una vez recabada la información, Grom le da fin a su vida.
Mientras sucedía el interrogatorio Bloson encontró más rastros de pisadas que conducían a una senda que lleva hasta la parte de un muro de un castillo, en la esquina del muro mas cercana a los aventureros había una puerta de metal incrustada en la piedra, y presentaba algunos huecos entre el marco y la piedra que permitía ver en su interior, comprobaron la puerta y resultó estar cerrada.
Así que decidieron en dar un rodeo, en algunas partes del muro hay una mezcla de arcilla con piedra para cubrir el hueco que había antes en el castillo y en la entrada principal, el rastrillo está bajado, parece ser que no hay actividad alguna, no se escucha nada y ni se ve a nadie.
Así que volvieron a la puerta incrustada en el muro, Herold propuso hacer palanca con la espada de Grom, tras debatir como hacerlo sin hacer ruido y que punto del marco de la puerta parecía mas propicio a salir con facilidad, se pusieron a ello.
Mientras Herold y Grom estaban intentando mover la puerta, Bloson y Dokur se percatan de que un trasgo los ha descubierto, y antes de que diese el grito de alarma, una púa de hueso casi tan larga como la altura del trasgo le atraviesa el pecho sin emitir ningún ruido.
La puerta empieza a ceder ante el empuje, cuando la están sacando, Herold sufre un ligero traspiés que le hace perder el equilibrio pero consigue aguantar la puerta con dificultad, Dokur tira un conjuro que hace que la puerta sea tan liviana como una pluma y la movieron sin dificultad alguna.
Una vez dentro pasaron a una habitación del torreón, en la habitación solo había con unas escaleras que llevan a una planta superior y una salida al patio interior del castillo, desde el interior del cuarto echaron un rápido vistazo y divisaron a tres orcos. Aún dispuestos con mantener el sigiloso asalto, se dispusieron a subir e ir a otra de las torres.
En la planta superior de esta torre se encontraron con una serie de engranajes que eran las encargadas de abrir y cerrar el rastrillo, al abrir el rastrillo, los orcos fueron a la entrada.
-¿Quien ha abierto el rastrillo!?.- bramó uno de los orcos que no obtuvo respuesta alguna. Así que mando a otro para saber quien ha abierto el rastrillo y el porqué.
El orco subió las escaleras del torreón, al llegar al corredor que da al cuarto de los engranajes del puente, solo vio a una gnoma.
-¡Ehh!, ¡ven aquí pequeña rata!.- Dijo mientras avanzaba inexorablemente hacia ella, cuando cruzó el umbral de la habitación, el hacha de Herold fue presta a su pierna más cercana cortando la carne de su víctima, el orco aulló del dolor y se inclinó instintivamente y no tuvo tiempo para reaccionar más, ya que Grom le cercenó la cabeza con su poderosa espada.
Los otros dos orcos subieron en busca de su compañero caído, uno de ellos al ver que yacía en el frío suelo entró en cólera y se dispuso al ataque inmediato, flechas, mordiscos y armas le llovieron en seguida. El tercer y último orco, impresionado ante la efectividad del grupo que se hallaba en frente suya, tuvo la suficiente sensatez como para salir corriendo, baja por las escaleras, llega al patio interior y da el grito de alarma.
Esto alerta a un grupo de orcos que estaban en el interior de una capilla, uno de ellos, un clérigo de Orcus que responde al nombre de Tavik comanda a los otros cuatro que le escoltan. Herold y Josefina consiguen alcanzar al orco que estaba a la fuga, a la par que Dokur, haciendo uso de su amuleto, uno de tantos objetos mágicos que posee, otorgándole una velocidad por encima de la normal, se pone delante del grupo de orcos y pone sus manos en posición para desatar el infierno desde sus palmas, el fuego logra alcanzar a tres de los cinco.
Bloson, haciendo uso de sus conocimientos de lo salvaje, empieza a llamar a tres lobos para que acudan en su ayuda al combate, mientras tanto Grom llega al combate y de un magistral golpe elimina a uno de los orcos como si fuese un estafermo y Herold remata al orco que se batía en huida.
Uno de los orcos, se acerca y le propina una serie de ataque que deja de gravedad a Josefina, pero esta no se deja medrar y seguirá atacando aunque se le vaya la vida en ello. Y otro de los orcos ataca a Dokur, que consigue herirlo, y este profiere una risa.
Un vez eliminado a su enemigo, Herold ataca al clérigo de Orcus y Glup se encarga de sanar a Josefina por medio de las poderosas salmodias que le confiere la creencia a su deidad.
Dokur consigue apartarse del orco para conjurar unos rayos de fuego sobre Tavik, el clérigo de Orcus, dando con el su expiración. El resto de orcos fueron rápidamente eliminados una vez su jefe no daba ordenes y las quemaduras empezaban a ahondar en la carne.
El ruido de la batalla llegó a todas las esquinas del castillo, desde el fondo de un arco aparecieron dos ogros acompañado por un orco, las cicatrices delatan de que ha vivido feroces combates.
Uno de los ogros ataca a Glup, el escudo de Glup interrumpe la arremetida del ogro, esto a su vez permite a Josefina, una vez recuperada de las heridas, pueda atacar al ogro, haciendo clavar sus dientes y arañar con sus zarpas.
Herold se dispone a atacar mientras carga al otro ogro dando de lleno en la criatura, y Dokur conjura un pequeño orbe de fuego que impacta ante el orco de las cicatrices, haciendo que las llamas se desaten cuando lo alcanza.
El poderoso Grom, envuelto en una furia homicida, hace una carga contra el ogro que lucha con Glup, haciéndole propinar un tajo que termina con la vida del ogro, y rápido como un huracán de espadas corta por la mitad al orco de las cicatrices de un espadazo y al ogro le atraviesa el corazón, Grom emitió un rugido a modo de victoria mientras el cuerpo del último ogro hacia un estruendoso sonido cuando cayó, luego solo hubo silencio...
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